
Patrick Reed regresa al Open de España presented by Madrid por segundo año consecutivo y lo hace con el firme propósito de completar la tarea que empezó en la edición de 2024 con un fantástico top-10. Reed vuelve para llevarse el título y sumar así su primer trofeo valedero únicamente para el DP World Tour.
Con 35 años, el que fuera ganador de todo un Masters de Augusta (2018) tiene todavía mucho golf en sus manos y sigue siendo un jugador diferente, con un carácter competitivo como el de pocos y que sigue arrastrando otras él a miles de aficionados por todo el mundo. El público español va a tener la suerte de disfrutar de la presencia del ‘Capitán América’ una vez más, y es que Reed parece cada vez más involucrado en la idea de ser un jugador global y de triunfar más allá de su Estados Unidos natal.
Hablamos de un jugador con nueve triunfos en el PGA Tour, dos Campeonatos del mundo y el ya citado Masters de Augusta, pero también de un jugador que, pese a no ser de la partida en Bethpage Black, sigue siendo santo y seña del equipo americano en la Ryder Cup, y ya forma parte de la historia de ese torneo gracias a sus duelos con Rory McIlroy o con el público europeo.
No cabe duda de que la palabra victoria y Patrick Reed van de la mano, desde los tiempos con su Universidad de Georgia y la de Augusta State, en los que logró ganar dos veces la NCAA, hasta sus casi una victoria por año en el PGA Tour, con esa guinda del Masters de Augusta 2018 en el que tomó el relevo de Sergio García en la posesión de la preciada Chaqueta Verde.
Su actuación sobre las calles del Club de Campo Villa de Madrid hace doce meses no dejó indiferente a nadie, especialmente con una fantástica ronda de viernes en la que consiguió ponerse en los primeros puestos del torneo, jugando sábado y domingo en el penúltimo partido del día.
Su ambición y sus ganas de luchar el triunfo hasta el hoyo 72 le jugaron dos malas pasadas el domingo, con dos doble bogeys en los hoyos 8 y 11, que le lastraron demasiado y terminó relegado hasta la décima posición final. Nada más acabar prometió que volvería y 365 días después viene con ganas de revancha y ser el villano que le robe el título al golf español, un papel que sin duda le divierte mucho al único e inigualable Patrick Reed.





