
Madrid se prepara para vivir una semana sagrada. El Club de Campo Villa de Madrid, ese templo que ha visto pasar a los mejores golfistas del mundo, vuelve a vestirse de gala. El Open de España presented by Madrid no es solo un torneo: es una celebración de lo que el golf significa para un país que aprendió a amar este deporte desde la magia de Severiano Ballesteros y la elegancia de José María Olazábal. Hoy, esa antorcha la llevan Jon Rahm, Sergio García y Ángel Hidalgo.
La dimensión que ha adquirido el torneo en los últimos cinco años tiene nombre propio: Jon Rahm. Su participación en cada edición desde 2018 ha elevado el nivel y no hay un mejor embajador que él. Ya en la presentación de este año fue rotundo: “Para mí es muy fácil vender este torneo. El campo tiene un diseño precioso, la ciudad es maravillosa y el trato que tenemos los jugadores es increíble.” Alto y claro.
El gigante de Barrika regresa al lugar donde se siente en casa. Aquí ha ganado, ha sufrido y ha emocionado. Esta vez, el desafío es mayor: superar a Seve y conquistar su cuarto Open de España. Frente a él, la juventud y la osadía de Ángel Hidalgo, el campeón defensor, dispuesto a demostrar que lo suyo no fue casualidad. Dos formas de entender el golf, dos estilos, una misma pasión: hacer más grande el golf español.
Este año, además, figuras como Patrick Reed, Shane Lowry y Sergio García completan un cartel de auténtico lujo. El Open de España se ha afianzado como una de las paradas del DP World Tour con mejor nivel sin discusión. Reed, el Capitán América; Lowry, el héroe de la Ryder Cup; y García, que vuelve a Madrid seis años después, dispuesto a revivir las emociones de sus mejores días.
A las estrellas ya consagradas se une talento de nueva generación con hambre de hacer cosas grandes. Joaquín Niemann, con cinco victorias internacionales, debuta en Madrid con grandes expectativas. Marco Penge, el inglés que ha impresionado este año con dos victorias en el DP World Tour (China y Dinamarca) y que incluso sonó para ser llevado por Luke Donald a la Ryder Cup, también será protagonista. Sin olvidarnos de la Armada española jugando en casa: habrá una presencia masiva de jugadores locales. 21 españoles serán de la partida. Fuera de los ya mencionados, hay que poner especial atención a David Puig. El año pasado coqueteó con la victoria y está claro que reúne todos los ingredientes para brillar en la élite, ¿por qué no en Madrid?
Por si todo esto no fuera suficiente, el torneo ofrece un botín muy especial: el ganador se llevará un billete directo para jugar el Masters de Augusta y el Open Británico, la guinda a un campeonato que promete ser el más memorable de todos los tiempos.
El jueves se pondrá en marcha la maquinaria de la emoción. Miles de ojos seguirán a Rahm desde el amanecer, otros esperarán a Sergio por la tarde, y todos soñarán con un domingo de gloria española bajo el cielo de Madrid.






