
Es curioso lo que ocurre en el mundo del golf, porque cuanto más difícil está preparado un campo, más elogios se lleva por parte de los jugadores. Es decir, si sales a sufrir durante 18 hoyos, con sus 4-5 horas, aprecias más el buen juego y a los profesionales les gusta la esa sensación.
Eso sí, los golfistas solo piden una cosa y es que el campo sea justo. Difícil, pero justo. Y eso parece que es lo que se están encontrando esta semana en el Club de Campo Villa de Madrid, que presenta unas condiciones más complicadas que en años anteriores, especialmente en la dureza de los greenes y en la vuelta de tuerca que le han dado al rough, obligando más que nunca a tener una precisión extrema desde el Tee y en los tiros a green.
Uno de los que más hincapié ha hecho en lo relacionado al campo ha sido Sergio García, precisamente por haberse perdido la evolución del campo en las últimas ediciones, pues lleva sin jugar aquí desde 2019: “Es la vez que mejor he visto este recorrido. El tiempo está ayudando pero el campo está muy bien preparado. Lo más difícil para nosotros es la inconsistencia de los greenes, porque a veces bota duro y otras blando, pero es igual para todos y lo demás está perfecto. A la altura del torneo, que ha crecido muchísimo estos años y da gusto ver tanto público siguiendo un gran torneo”.
Otra de las voces autorizadas que ha hablado sobre la mejora del campo ha sido Rafa Cabrera, ganador en 2021: “Las calles están mejor y más marcadas, los greenes están mejor que nunca, esas irregularidades en el bote son debidas al tipo de hierba por lo que no hay nada que se pueda hacer. De hecho, hay que felicitar al campo por la decisión de dar un corte al rough los días antes para lograr mayor homogeneidad, dentro de que sigue muy difícil, porque si pierdes calle es muy difícil ser preciso. Al final, es la mejor preparación de campo para asegurarte de que el que gana el domingo sea el que mejor ha jugado y más lo ha merecido. Siempre lo pedimos los jugadores, que se premie el buen golf y se castigue el mediocre”.
Otro jugador con mucha experiencia en este torneo es Nacho Elvira, que hacía referencia a otro elemento diferencial esta semana como es el viento: “Si a la dificultad del campo le añades el viento racheado que hay en muchas mañanas aquí en Madrid, pues no es fácil. Esto lleva a reafirmar lo que digo cada año en este campo, que una vuelta de 64/65 se puede hacer, pero todo pasa por estar muy fino desde el Tee de salida”.
Un recorrido exigente este del Club de Campo Villa de Madrid que nos asegura mucho espectáculo para lo que resta de torneo.





