
Suele decirse que los deportistas veteranos tienden a dejarse llevar cuando no tienen el éxito al alcance de la mano, pero eso está muy lejos de lo que está haciendo Sergio García en el Open de España presented by Madrid, al menos durante las tres primeras jornadas.
El castellonense volvía a este torneo seis años después, obviamente con el objetivo principal de sumar una victoria más a su impresionante palmarés, aunque también vería con buenos ojos un segundo puesto ya que le podría clasificar para los playoffs del DP World Tour en noviembre.
Las cosas no han terminado de salirle como pensaba, y parece que tras 54 hoyos esos objetivos están lejos para el domingo, pues marcha más allá del puesto 30 con muchos golpes de diferencia respecto al liderato. Aún así, García ha repetido el mismo patrón durante las tres rondas, el patrón de no rendirse ni bajar los brazos, a pesar de empezar mal los tres días.
El jueves llegó a ir +3 y terminó al Par; El viernes también iba +3 y consiguió hacer -1 al final, y este sábado iba +2 después de cinco hoyos, con un inicio difícil de doble bogey, birdie, bogey, birdie y bogey, y a partir de ahí cuatro birdies sin más errores para un total de -3 en la clasificación.
“Lo más positivo es el poder jugar una vuelta más bajo par tras el mal inicio, especialmente cuando las sensaciones no son buenas y también porque la mañana estaba difícil con mucho viento. Contento con haber peleado con todo lo que tenía pero hay que seguir trabajando para no pegar esos malos golpes que esta semana me han lastrado mucho”.
El de Borriol hace mención a los malos golpes, pero queremos incidir en uno que, seguramente, sea de los mejores del torneo, el segundo golpe del hoyo 2, tras haber cometido un doble bogey en el 1, lo que lo hace más meritorio: “He pegado una mala salida, 50 metros a la izquierda, y tenía unos 155 metros desde el rough y con viento cruzado de la derecha y un poco en contra. Si a eso le sumas los dos pinos que tenía delante, no era muy buena la situación, pero he pegado un hierro 5 casi al ‘slice’ bordeando los árboles, y he clavado la distancia dejándola tres metros a la derecha de bandera para meter el putt. Un gran golpe para un birdie bonito e inesperado”, comentaba al terminar.
Este domingo, que nadie piense que Sergio García va a salir a pasearse al Club de Campo, porque es un jugador que demuestra semana tras semana su pasión por este deporte, por mejorar y por competir cada golpe, y más si es delante del público español.





