
El castellonense firma el par del campo en la segunda jornada y afrontará el fin de semana con cuatro golpes bajo par. Ángel Hidalgo y Josele Ballester también dejan buenas sensaciones en el turno de mañana.
Sergio García sigue soñando con conquistar su segundo Open de España presented by Madrid. Treinta años después de su debut en el torneo, el castellonense continúa siendo uno de los grandes protagonistas del campeonato. Este viernes ha tenido que emplearse a fondo para firmar una tarjeta de 71 golpes, el par del campo, que le permite mantenerse con cuatro bajo par en el acumulado y conservar sus opciones de cara al fin de semana.
No ha sido una jornada sencilla para el campeón de 2002. Pese a desplegar un juego sólido durante buena parte del recorrido, García no ha conseguido traducir sus buenas sensaciones en una tarjeta más baja. Tres birdies y otros tantos bogeys han terminado dejando un resultado que sabe a poco.
«Creo que ha sido un juego para hacer probablemente tres o cuatro bajo par. Al final te vas haciendo el par y te vas un poquito de bajón», reconocía Sergio, convencido de haber merecido un resultado mejor.
El espeso rough del Real Club de Campo Villa de Madrid, especialmente complicado tras las lluvias de los últimos días, ha sido uno de los principales obstáculos. «Hemos cogido más rough del que queríamos y, cuando estás ahí, dependes mucho de tener suerte. Es mucha lotería saber exactamente cómo va a salir la bola», explicaba.
Sin embargo, el castellonense no pierde de vista su objetivo: llegar al domingo con opciones de victoria. «Lo único que puedo hacer es depender de mí, jugar lo mejor posible, un poquito como jugué ayer. Ver si soy capaz de hacer seis o siete menos mañana y ponerme en una situación para tener opciones de volver a ganar el Open de tu país, que es muy bonito».
También Ángel Hidalgo ha encontrado motivos para el optimismo. El malagueño ha firmado una vuelta sin bogeys que le permite mirar al fin de semana con renovada confianza y dejar atrás el amargo recuerdo de la pasada edición.
«El año pasado me dolió muchísimo, sobre todo por cómo jugué. Una vez sacada esa espina, ahora quedan 36 hoyos con presión pero de la que mola tener», confesaba Hidalgo, que ahora vuelve a ilusionarse con la posibilidad de pelear por los puestos de cabeza.
Por su parte, Josele Ballester ha protagonizado una meritoria reacción, con tres birdies en los últimos cuatro hoyos para situarse con dos golpes bajo par en el acumulado.
«Verme ahora con -2 de cara al fin de semana, sabiendo que el juego está bien y que solo falta que acompañen un poquito más los putts, es esperanzador», señalaba el castellonense.
Mención especial para Jorge Campillo, que todavía algo falto de fuerzas tras un proceso febril que le obligó a retirarse la pasada semana, hoy ha entregado un fantástico 67 que le permite afrontar el fin de semana desde el top-25 con -2.
Con dos jornadas todavía por delante, y a la espera del turno de tarde, Sergio García continúa liderando las ilusiones de una representación española que quiere prolongar su protagonismo en Madrid.





