
Con una media de 4,35 golpes en las dos primeras jornadas, el hoyo inaugural del Real Club de Campo Villa de Madrid vuelve a confirmarse como el más difícil del torneo. Los hoyos 2 y 13 completan el podio de los grandes desafíos del recorrido de Javier Arana.
Hay cosas que nunca cambian en el Open de España presented by Madrid. Una de ellas es la capacidad del hoyo 1 del Real Club de Campo Villa de Madrid para poner en apuros a los mejores jugadores del mundo. Y esta edición de 2026 no está siendo una excepción.
Después de las dos primeras jornadas, el imponente par 4 de 462 metros encabeza la clasificación de dificultad con una media de 4,35 golpes. Sus estadísticas hablan por sí solas: 98 bogeys, ocho dobles bogeys o peores y apenas 22 birdies. Es decir, por cada birdie que ha concedido, ha castigado a los jugadores con casi cinco bogeys o resultados peores.
Pero lo verdaderamente llamativo es su regularidad histórica. En 2022 ya fue el hoyo más difícil del campeonato, con una media de 4,23 golpes. En 2025 volvió a encabezar la clasificación con 4,30. Para demostrar la escabechina que está siendo este año, en 2023 fue el segundo más complicado con un total de 102 bogeys entre los cuatro días, dato que ya se ha superado este 2026, y apenas está iniciándose la tercera ronda. Parece que el paso del tiempo no hace sino reforzar su reputación como el gran verdugo del Open de España.
Y aunque el hoyo 1 se lleva buena parte del protagonismo, no está solo. El hoyo 2, otro par 4 de 420 metros, ocupa la segunda posición con una media de 4,26 golpes. Entre ambos forman un comienzo de vuelta temible: 163 bogeys y 17 dobles bogeys o peores en apenas dos jornadas. Una pareja de hoyos que exige máxima concentración desde el primer golpe y que puede complicar cualquier tarjeta antes incluso de que el jugador haya encontrado su ritmo.
El tercer escalón lo ocupa el hoyo 13, con una media de 4,23 golpes y 80 resultados de bogey o peor. Además, tiene el dudoso honor de ser el hoyo que más dobles bogeys o peores ha provocado en lo que llevamos de campeonato: 12. Completan los cinco hoyos más difíciles los pares 3 del 3 y del 11, ambos con una media de 3,18 golpes, aunque no están tan fieros como en ediciones anteriores.
En el extremo opuesto aparece el hoyo 14, el más generoso del recorrido. Este par 5 de 490 metros presenta una media de 4,42 golpes y ya ha repartido 13 eagles y 137 birdies: 150 resultados bajo par, una auténtica fábrica de oportunidades que contrasta con la dureza del hoyo anterior.
En conjunto, trece de los dieciocho hoyos se están jugando por encima de su par, mientras que únicamente los tres pares 5 presentan medias inferiores a él.
Una demostración más de que, décadas después de su construcción, el Real Club de Campo sigue defendiendo el par con una fórmula que nunca pasa de moda: estrategia, precisión y el inconfundible sello de Javier Arana.





