
Grant Forrest conquista Madrid a base de resistencia, carácter y una conexión especial con un torneo que llevaba años esperándole. El escocés se ha proclamado campeón del Open de España 2026 en una última jornada de infarto, sobreviviendo a cuatro bogeys y resistiendo hasta el final para levantar el trofeo en el Real Club de Campo. Su tercera victoria en el DP World Tour llega en uno de sus escenarios favoritos, un lugar donde llevaba años llamando a la puerta y donde, por fin, ha encontrado su gran recompensa.
Hay victorias que se construyen desde la perfección y otras que se conquistan sobreviviendo a la tormenta. La de Forrest pertenece a la segunda categoría. En un domingo cargado de tensión, con el liderato sometido a constantes amenazas y varios aspirantes dispuestos a aprovechar cualquier tropiezo, el escocés ha tenido que luchar contra sus propios errores. Pero también contra la presión que llegaba desde atrás. El espectacular -5 de Eugenio Chacarra en los nueve primeros hoyos encendió las alarmas entre los líderes, con Forrest, Victor Pérez y Dean pendientes de una remontada que amenazaba con cambiarlo todo. Cuatro bogeys en la ronda definitiva habrían hundido las opciones de muchos jugadores. A él no le apartaron de su objetivo.
Madrid llevaba tiempo dándole motivos para creer. Desde que el Open de España regresó al Real Club de Campo en 2019, Forrest había superado el corte en todas sus participaciones. Su regularidad le había permitido firmar dos terceros puestos, pero la victoria seguía resistiéndose. En 2021 dejó además una de esas imágenes que permanecen en la memoria de un torneo: un hoyo en uno que anticipaba una relación especial con este recorrido. Cinco años después, aquella conexión ha alcanzado su punto culminante. Forrest ya no se marcha de Madrid con la sensación de haberse quedado cerca: se marcha como campeón.
El desenlace ha estado a la altura de una semana que ha vuelto a demostrar que el Open de España nunca defrauda. El Real Club de Campo ha lucido espectacular e imponente. Los greenes rapidísimos y el rough diabólico han hecho que Madrid haya vuelto a ser un torneo referencia del golf europeo. El desenlace como viene siendo costumbre no ha defraudado. La tensión ha alcanzado su punto máximo en el hoyo 18, en el que Forrest y Victor Pérez han vivido una coincidencia insólita: sus bolas han terminado a apenas diez centímetros una de la otra. La situación ha obligado a llamar al árbitro, ya que jugar una de ellas podía afectar a la posición de la otra. Victor Perez tuvo que levantar su bola y reponerla tras el chip del escocés. No se vio beneficiado ya que su bola pareció más hundida que antes de levantarla. El segundo golpe de Forrest fue clínico mientras que al francés le salío la bola demasiado viva. Perez falló su putt, Forrest la metió por todo el centro, Una escena extraordinaria para un final apretadísimo que forma parte ya de la historia de los Open de España.
Forrest ha terminado imponiéndose en una batalla en la que no bastaba con jugar bien: había que aguantar, mantener la cabeza fría y sobrevivir a los momentos delicados. El escocés, que ya sabía lo que era rozar la gloria en Madrid, ha convertido esta vez la regularidad de años anteriores en el triunfo que le faltaba.
El Open de España tiene nuevo campeón, pero la historia parece escrita desde hace tiempo. Después de tantos cortes superados, dos terceros puestos y un hoyo en uno que ya forma parte de su recorrido en Madrid, Grant Forrest ha encontrado en el Real Club de Campo el escenario de la tercera victoria de su carrera en el DP World Tour. Esta vez no se ha quedado a las puertas. Esta vez, Madrid es suya.





