
En el centenario de su quinta victoria en el Open de España, la memoria rescata el nombre de Ángel de la Torre, el golfista que más veces ha levantado el torneo de referencia nacional, cuatro de ellas seguidas entre 1916 y 1925, en una época en la que había años que no se celebraba.
De la Torre ganó todas las ediciones menos la de 1921, que recayó en Eugene Laffite, golfista de Biarritz que repetiría luego victoria en 1929. Fue el pionero del golf español, el primero que jugó el British Open, en 1920, cuando quedó decimosexto —lo disputaría en seis ocasiones—, y también el US Open, en 1925, donde no pasó el corte. Estados Unidos terminaría siendo el país en el que más tiempo pasó hasta su fallecimiento en agosto de 1983.
El golfista había entrado pronto en contacto con este deporte. Ricardo, su padre, era empleado de Puerta de Hierro, y su tío Pedro, el greenkeeper. Ángel ganó con 13 años el campeonato del club de caddies, oficio que había iniciado con solo ocho años. Había nacido en Priego (Córdoba), “la tierra de Lagartijo, Machaquito y Guerrita”, como solía repetir a quienes le preguntaban por sus orígenes.
Cumplidos los 17 años, mecenado por el Conde de Cimera, De la Torre se marchó a San Juan de Luz, al La Nivelle Golf Club, como ayudante de Arnaud Massy, el afamado francés que había ganado el Open Británico en el Royal Liverpool en 1907. A su lado se convirtió en un golfista de nivel continental, hasta el punto de que el primer Open de España lo ganó con 21 golpes de ventaja.
Al estallar la Primera Guerra Mundial, Massy fue alistado en el ejército y herido en Verdun —aunque luego regresaría al golf—, y De la Torre se quedó al frente hasta que decidió volver a Madrid ante la amenaza del conflicto bélico. Pasó a ocupar el mismo puesto en Puerta de Hierro, que ya se había asentado en los terrenos del Monte de El Pardo.
Poco después de diseñar el recorrido del Real Club de Golf de Oyambre, en 1925, De la Torre se adjudicaba su quinto Open de España y se convertía en el primer español en disputar el US Open. Una vez allí, por recomendación del capitán Allison, reputado diseñador de campos de golf, aceptó el puesto de profesional del Timber Point Country Club.
Años más tarde, y gracias a su amistad con Ernest Jones —el gurú de la enseñanza del golf que perdió una pierna en la Primera Guerra Mundial—, De la Torre acudió al Women’s National Golf and Tennis Club, el club promovido en Long Island por la pionera Marion Hollins. Posteriormente, se convirtió en el primer profesional jefe de Pasatiempo, un espectacular diseño de Alister Mackenzie (arquitecto de Augusta National), donde trabajó hasta 1931.
En 1932, De la Torre regresó a Madrid para ocupar ese mismo puesto en el nuevo Club de Campo, pese a ser uno de los deportistas españoles mejor pagados de la época. Con sus clases en Estados Unidos obtenía unos 8.000 dólares al año, equivalentes a 100.000 pesetas, cifras solo superadas por la estrella del boxeo Paulino Uzcudun, que llegó a cobrar 100.000 dólares en 1929 por su combate contra Max Schmeling.
Tras su vuelta a España, De la Torre jugó dos ediciones más del Open Championship. En la de 1933, celebrada en St. Andrews, no superó el corte. Ese año, la victoria fue para Desmore Shute, quien se impuso en el playoff a Craig Wood después de hacer cuatro 73 consecutivos, el par en aquel entonces en el Old Course.
En 1934, en su sexta y última aparición en el Open, Ángel de la Torre finalizó en la posición 50 en Royal St. Georges, en una edición que ganó Henry Cotton, interrumpiendo la hegemonía estadounidense.
De la Torre, ya con cinco títulos del Open de España a sus espaldas, no volvería a conquistar ningún gran torneo, aunque en 1935 se adjudicó el Campeonato de España de Profesionales, disputado los días 24 y 25 de abril en el Club de Campo.
Meses después, el estallido de la Guerra Civil le sorprendió en Estados Unidos jugando el Open de Long Island. Sin embargo, logró sacar del país a su mujer y sus hijos en octubre de 1936. Gracias a la ayuda de Ernest Jones, fue contratado en el Brookside Municipal Golf Course de Pasadena. Poco después, lo fichó Eddie Loos, profesional del Lake Shore Country Club, donde impartió magisterio durante 30 años.
Incluso tras jubilarse, De la Torre siguió activo, dando clases ocasionales: en verano, en el campo del Glenview Naval Air Station, y en invierno, en el Tamarisk Country Club californiano.
A Ángel de la Torre lo sucedió su hijo, Manuel de la Torre, que se convirtió en un afamado profesor de golf en Estados Unidos y que falleció en 2016 a los 94 años.






