
El hoyo 1 del Club de Campo Villa de Madrid es mucho más que el inicio del recorrido: es un verdadero emblema del golf en la capital. Cada vez que los jugadores se colocan en el tee, se encuentran con una combinación única de tradición, elegancia y vistas espectaculares, donde el skyline financiero de Madrid se alza majestuoso al fondo, recordando que están jugando en un escenario incomparable.
Desde la casa club, el hoyo se muestra en todo su esplendor. La panorámica invita a detenerse y admirar el paisaje: cinco rascacielos coronan la ciudad, mientras el fairway se abre ante los ojos del golfista, ofreciendo la instantánea más buscada por cualquier visitante del campo. Esta imagen se ha convertido en una de las fotografías más famosas de Madrid, comparable a otras icónicas de la ciudad como la Plaza Mayor, la Puerta de Alcalá o el Templo de Debod, y refleja además el compromiso del Ayuntamiento de Madrid con el golf, que apoya activamente el deporte y facilita que torneos como este puedan celebrarse en la ciudad.

Pero la estética no lo es todo. La complejidad del hoyo 1 desafía tanto a profesionales como a amateurs. La salida elevada dificulta la visión del fairway, los árboles amenazan si el tiro queda corto y los bunkers esperan a quienes se exceden. El segundo golpe exige precisión: un green con dos plataformas claramente diferenciadas y bunkers a ambos lados no perdona los errores.
En esta edición, el hoyo 1 volverá a ser, presumiblemente, el más difícil del recorrido, un inicio que combina belleza y desafío. Cada golpe en este hoyo es especial, y desde el tee se respira la emoción de comenzar un torneo único en un lugar tan icónico.






