
Hay momentos en la vida de un deportista de élite en los que se enfrenta a un escenario que decide si das un paso hacia adelante o hacia atrás. Un instante donde la línea entre la grandeza y la irrelevancia es extremadamente fina. Un momento por el que llevas 20 o 30 años dedicándote día y noche a perfeccionar tu talento, y toca dar el salto hacia la gloria… o hacia la miseria. Ese momento fue exactamente el que vivió Ángel Hidalgo en el hoyo 8 del Club de Campo el domingo de 2024, con el Open de España como botín.
El escenario era de película. Ángel Hidalgo asombró al mundo del golf con un sábado de fantasía y se presentó en el partido estelar liderando el torneo. No conocía lo que era ganar en el DP World Tour y le tocó bailar con la más dura: Jon Rahm, a solo dos golpes, buscando su cuarto Open de España, con toda España pendiente de cada swing. La tarea parecía imposible, aunque predecible. Desde su irrupción en 2018, ha quedado claro que si quieres ganar un Open de España, primero tienes que ganarle a Jon Rahm.
En el hoyo 8 ocurrió el “click”, ese instante donde los grandes se agrandan y los pequeños se hacen diminutos. Su ventaja se había esfumado en el 7, pasando de líder a tercero. Rahm se puso al frente. Lo normal habría sido hacer una vuelta cercana a 80, irse al vestuario a maldecir la oportunidad perdida y tener una anécdota que contar a tus nietos. Pero Hidalgo eligió la grandeza. Con su segundo golpe en el 8 dejó la bola perfectamente colocada y lo celebró como un gol: puño en alto, con la efusividad propia del golf. Ese fue el “click” que necesitaba. De ahí en adelante, dominó y ganó en un playoff de infarto de dos hoyos ante Jon Rahm, con el mundo del golf español mirando su hazaña.
Hidalgo regresa a Madrid y lo hace para ganar. Siempre tendrá la espina de que justo un año después de vencer al campeón, éste vaya a recibir plaza directa en el Masters y el Open Británico. Pero eso solo sirve de motivación para volver con más ganas.
Además se ha reencontrado con su juego. Viene de asombrar en el Open de Irlanda. Llegando incluso a liderar el torneo, sólo un Rory McIlroy estelar le privó de su segunda victoria en el circuito europeo. Su vuelta de 63 golpes en la tercera jornada a las afueras de Dublín recordó al Hidalgo que deleitó en Madrid.
Cuando alguna vez se pregunten qué es la grandeza o qué la determina, vuelvan a ver el domingo 29 de septiembre de 2024 en el Club de Campo Villa de Madrid. Ese día, Ángel Hidalgo enseñó la respuesta.





