
La clasificación más internacional posible. Ocho países representados en el top ten del Open de España presented by Madrid y liderados todos por un inconmensurable Marco Penge. El inglés se consolida como uno de los grandes favoritos al título. Ni Rahm, ni Lowry, ni el propio Niemann, el mejor jugador de la Race to Dubai se llama Marco Penge y lo está demostrando. Líder en solitario al paso por el ecuador de la prueba.
En las dos últimas ediciones, por cierto, el jugador que llegó lider al viernes por la noche se proclamó campeón del torneo. Penge quiere alargar la racha un año más y sumar también su tercera victoria del año en el DP World Tour. Desde hace dos temporadas no hay golfista que sume tres entorchados en el mismo curso.
Penge es un jugador al que le costó sacar a la luz su mejor versión, pero tras ganar el Challenge Tour hace dos temporadas se ha desatado el gran jugador que todos proyectaban. Se desató el gran jugador que el mundo del golf intuía desde la época de amateur. A sus 28 años ya no hay marcha atrás. El billete al Masters es otro de los grandes incentivos para un jugador que hará las maletas en enero rumbo a Estados Unidos.
Marco ha consolidado su liderato a base de buen juego. Si el jueves se lucía en los greenes, este viernes ha sido el mejor evitando el fallo. Tarjeta sin bogeys por el camino y un 100% de efectividad en las recuperaciones. En el momento caliente ha sabido enchufarlas y evitar los tropiezos. Pura consistencia, algo nada fácil para un jugador que va soltando misiles desde el tee.
Joaquin Niemann es otro de los nombres propios de la jornada. Se ha recuperado del 73 inicial y gracias a una sólida tarjeta de dos bajo par jugará el fin de semana en Madrid. El torneo se congratula de disfrutar 36 hoyos más del mágico golf del jugador chileno que suma cinco triunfos por el mundo esta temporada. No le descarten en ninguna quiniela, es capaz de volar muy bajo y quien sabe si viniendo desde atrás se da una oportunidad de soñar en grande.
Así es el golf… un putt de dos metros le dió la gloria en Bethpage y el putter está semana le ha impedido brillar con luz propia. Es el resumen de la semana de Shane Lowry. Este viernes iba camino de provocar una de las grandes remontadas de la jornada y pese a la tarjeta final de 68 golpes no va a ser de la partida el fin de semana en el Open de España. El irlandés llegaba al hoyo 16 metido dentro del corte gracias a cinco birdies y un solitario tropiezo. Sin embargo, un putt de menos de un metro que se le ha escapado en esa bandera le ha dejado sin posibilidades. En el 18 ha tenido oportunidad de redimirse, pero se le ha escapado por un milímetro la oportunidad de birdie de casi cuatro metros. Se revolvía de la rabia y se golpeaba las rodillas. Así son los grandes competidores no les gusta perder ni a las canicas.





