
El madrileño, cuarto clasificado con siete golpes bajo par, sigue siendo el mejor español pese a sus problemas físicos. Ángel Ayora también conserva intactas sus opciones de cara al fin de semana.
Eugenio Chacarra sigue empeñado en ser protagonista del Open de España presented by Madrid. El madrileño, que disputa el torneo con un dedo del pie derecho fracturado, ha vuelto a demostrar su capacidad de lucha para firmar una tarjeta de 69 golpes (-2) y situarse en cuarta posición compartida con un acumulado de -7, a solo dos golpes del líder, el escocés Grant Forrest.
Después de una primera jornada en la que llegó a plantearse su continuidad por las molestias físicas, Chacarra ha encontrado cierta mejoría gracias al trabajo de su equipo médico. Sin embargo, el dolor sigue condicionando su juego, especialmente desde el tee. «Mentalmente todavía no confío en poder hacer el swing con los golpes largos como me gustaría», reconocía tras completar su segunda vuelta.
La lesión le afecta especialmente al caminar cuesta abajo y cuando necesita ejercer presión sobre el pie derecho con el driver. Pese a ello, el madrileño ha sabido compensar sus dificultades desde el tee con un magnífico rendimiento alrededor de los greenes y, sobre todo, con el putter. Una faceta en la que lleva año y medio trabajando junto a Alejandro Larrazábal y que está resultando fundamental para mantenerse en la pelea.
«Estoy contento con la lucha y contento de tener opciones el fin de semana. Llevo tiempo trabajando en mejorar esa faceta y es algo primordial para estar entre los mejores del mundo», aseguraba Chacarra, que terminó la jornada con mejores sensaciones después de ajustar algunos detalles de su swing en los últimos hoyos.
Su objetivo sigue siendo ambicioso: llegar al domingo con posibilidades de victoria. «Quiero salir líder el domingo, quiero jugar el partido estelar. Es un sueño que tenía desde pequeño», confesaba el madrileño, consciente de lo especial que supondría disputar el título de su Open nacional ante su público.
Ángel Ayora tampoco pierde de vista los puestos de cabeza. El malagueño acumula cinco golpes bajo par después de 36 hoyos, aunque su segunda jornada tuvo dos caras bien diferenciadas. Tras unos primeros nueve hoyos de gran nivel, en los que mostró solidez desde el tee y un juego muy ordenado, sufrió más de lo esperado en la segunda mitad del recorrido.
«He estado fallando más calles y la bola en el rough se suele quedar bastante mal por lo alto que está», explicaba Ayora, satisfecho, no obstante, con su posición. «Lo firmo porque cuatro golpes aquí no son nada, se pueden recuperar si se hacen las cosas bien», aseguraba, recordando que en un campo tan exigente las diferencias pueden cambiar rápidamente.
El andaluz también destacó la evolución de los greenes, cada vez más firmes, y la necesidad de seguir mejorando su putt. Entre los momentos destacados de su vuelta estuvo una espectacular sacada de búnker en el hoyo 4, un golpe que él mismo calificó como «soñado».
En cuanto al resto de la Armada, Sergio García continúa bien situado con -4 después de firmar el par del campo, mientras que Josele Ballester y Jorge Campillo alcanzaron el fin de semana con -2 y Pablo Larrazábal lo hizo con -1. Una representación española que mantiene abiertas varias opciones en un Open de España presented by Madrid donde el exigente recorrido del Real Club de Campo promete seguir siendo decisivo.





