
Eugenio Chacarra llega al Open de España presented by Madrid en uno de los mejores momentos de su carrera, pero con una idea muy clara: intentar que jugar en casa se parezca, en la medida de lo posible, a cualquier otra semana de competición.
El madrileño reconoce que en anteriores ediciones la ilusión de disputar el torneo delante de familiares y amigos terminó suponiendo también un importante desgaste. “Todos mis amigos, toda mi familia, todos vienen a estar conmigo y la semana se hace muy larga”, explicó en la previa del torneo. Una acumulación de compromisos que le llevaba, según reconoce, a comenzar la competición demasiado cansado mentalmente.
Por eso este año ha decidido cambiar el planteamiento. Chacarra y su equipo han alquilado una casa en Madrid desde la que intentarán reproducir la rutina habitual de cualquier torneo fuera de casa: entrenamientos, preparación, descanso y concentración.
“Vamos a tomarlo más como si estuviésemos jugando otro torneo más. Da igual que esté en Madrid. Estamos todo el equipo concentrado en la casa, haciendo las mismas cosas que hacemos cuando estamos en otro lugar”, señaló.
La fórmula pretende ayudarle a gestionar mejor una semana que inevitablemente seguirá siendo especial. Chacarra conoce perfectamente el Real Club de Campo Villa de Madrid, un recorrido en el que ha jugado desde pequeño y donde tendrá a buena parte del público de su lado. Sin embargo, esta vez quiere que ese conocimiento y ese apoyo sean una ventaja y no una fuente adicional de presión.
El español tampoco rehúye las expectativas después de una temporada en la que ha demostrado su capacidad para ganar y competir con regularidad entre los mejores. Eso sí, evita situarse por encima del resto de candidatos al título. “Todos los que jugamos somos favoritos. Lo bonito del golf es que no se entrega al mejor. Yo sé de lo que soy capaz y que ya lo he demostrado muchas veces. Jugar con Patrick Reed y Shane Lowry las dos primeras vueltas significa que algo bien habré hecho para tener ese partido, así que intentaré disfrutarlo, aprender de dos ganadores de ‘major’ como ellos y hacerlo lo mejor posible”.
Su plan para los próximos cuatro días pasa precisamente por no cambiar aquello que le ha funcionado durante el año. “Voy a tomar la semana como si fuese una más, voy a jugar mi planteamiento del campo con mi equipo y seguro que, si hago eso, estaré arriba dando guerra”.
Una de las claves estará en las condiciones del recorrido. Las lluvias han dejado el Real Club de Campo más blando de lo que Chacarra considera ideal. “Este campo juega mucho mejor cuando está duro”, apuntó sobre un trazado que, en su opinión, gana interés cuando calles y greens ofrecen mayor firmeza.
Experiencia, confianza y, sobre todo, un enfoque diferente para una de las semanas más señaladas de su calendario. Chacarra quiere disfrutar de jugar delante de los suyos, pero esta vez con una prioridad por encima de todas: competir.





