
Hay torneos que se juegan. Y hay torneos que se esperan. El Open de España presented by Madrid pertenece este año a la segunda categoría. El Real Club de Campo Villa de Madrid se prepara para recibir el mejor field de la historia del torneo, una constelación de nombres que convierte la edición de 2026 en una de las grandes citas del calendario del golf mundial.
La nómina impresiona. Sergio García, Shane Lowry, Tyrrell Hatton, Ludvig Åberg, Justin Rose, Patrick Reed, Bubba Watson, Francesco Molinari, Nicolai Højgaard y Marco Penge, entre muchos otros, estarán desde este jueves en Madrid buscando un trofeo con más de un siglo de historia. Ganadores de majors, campeones de la Ryder Cup, estrellas consolidadas y jóvenes llamados a dominar el futuro se reúnen en un mismo escenario.
Y, sin embargo, faltará el hombre que durante los últimos años se había convertido en la gran bandera del Open de España. Jon Rahm será baja de última hora mientras espera en Estados Unidos el nacimiento de su cuarto hijo. El vasco había ganado tres veces el torneo, en 2018, 2019 y 2022, y regresaba con la posibilidad de seguir escribiendo su nombre en la historia del campeonato. Finalmente, la familia está por encima de cualquier trofeo y Rahm ha decidido quedarse junto a su mujer en un momento tan especial.
Su ausencia duele, pero no rebaja ni un milímetro la dimensión del torneo. Porque probablemente nunca antes el Open de España había reunido semejante colección de campeones.
Ahí está Sergio García, una de las grandes leyendas del golf español, ganador del Masters y campeón del Open de España en 2002. Regresa a Madrid con 14 participaciones y 14 cortes superados y con una motivación especial: volver a ganar el torneo en la capital.
Está también Shane Lowry, campeón del Open Británico y héroe de la Ryder Cup, que llega además lanzado después de conquistar recientemente el Open de Irlanda con una ventaja histórica. Y Tyrrell Hatton, puro espectáculo, décimo en Madrid en 2024 y tercero en el Masters y séptimo en el US Open esta temporada.
Justin Rose aporta todavía más historia. Patrick Reed llega como líder de la Race to Dubai y campeón del Masters. Bubba Watson y Francesco Molinari aterrizan en Madrid con su chaqueta verde y su Jarra de Clarete en sus respectivos palmarés. Y Ludvig Åberg representa el presente y el futuro de un golf que ya lo ha colocado entre los grandes nombres del circuito.
Después está Marco Penge. El campeón defensor. El jugador al que Madrid cambió la vida hace apenas un año. Su victoria ante Daniel Brown en el playoff le abrió las puertas del Masters y terminó siendo el trampolín hacia el PGA Tour. Ahora regresa al escenario donde comenzó todo convertido en una de las grandes atracciones del torneo.
Y no faltará la nueva generación española. Ángel Ayora, Eugenio Chacarra, Ángel Hidalgo, David Puig y los hermanos Elvira, entre otros, tendrán la oportunidad de medirse en casa con algunos de los mejores jugadores del mundo. El propio Sergio García reconocía estos días su orgullo por ver cada vez a más jóvenes españoles instalados en el DP World Tour y llamando a la puerta del PGA Tour.
El resultado es un torneo difícil de comparar con cualquiera de sus precedentes. La propia organización asegura que nunca había alcanzado este nivel de participación, mientras que desde la Real Federación Española de Golf se ha definido esta edición como la mejor de siempre.
Y todo sucede en un campo que parece diseñado para una semana así. El Real Club de Campo Villa de Madrid, obra de Javier Arana, vuelve a convertirse en el escenario de una batalla que promete tener todos los ingredientes: grandes nombres, jóvenes talentos, campeones de major, héroes de Ryder y una afición española preparada para disfrutar de cuatro días de golf de primer nivel.
Rahm no estará. La familia le reclama y el golf puede esperar.
Pero el Open de España sí estará. Y nunca había llegado a Madrid con tantos argumentos para sentirse, de verdad, un torneo de otra dimensión.
Ahora solo falta que empiece el espectáculo.





