
La batalla todavía no ha comenzado, pero la Armada española ya está reunida. A menos de 48 horas del inicio del Open de España presented by Madrid, los jugadores nacionales presentes esta semana han protagonizado una de las imágenes más tradicionales de la previa del torneo: la gran foto de familia española.
El escenario elegido ha sido el green del hoyo 18 del Real Club de Campo Villa de Madrid, donde la respuesta de los jugadores ha vuelto a demostrar el significado especial que tiene esta semana para el golf nacional. Prácticamente todos los españoles presentes en el torneo acudieron a la cita, convirtiendo la fotografía en una buena muestra de la profundidad y variedad de la representación local que buscará el título en Madrid.
Allí estuvieron, entre otros, Sergio García, Rafa Cabrera Bello, Pablo Larrazábal, Adrián Otaegui, Jorge Campillo, David Puig, Eugenio Chacarra, Josele Ballester, Ángel Ayora o los hermanos Nacho y Manu Elvira. Por supuesto, tampoco ha faltado Ángel Hidalgo, que regresa al escenario en el que hace dos años consiguió una de las victorias más importantes de su carrera y se convirtió en el último español en conquistar el Open de España.
La convocatoria fue más allá de los propios jugadores. Un buen número de caddies españoles quiso sumarse al encuentro, mientras que Raúl González Blanco también hizo acto de presencia en un momento que tuvo mucho más de reunión entre amigos que de compromiso oficial.
Hubo tiempo para las bromas, las conversaciones y los reencuentros sobre el green del 18. Una pequeña tregua antes de que llegue la competición y cada uno emprenda su propio camino por el Real Club de Campo Villa de Madrid.
También participaron en la fotografía Juan Guerrero-Burgos, presidente de la Real Federación Española de Golf, y Gerard Tsobanian, presidente del Open de España presented by Madrid, acompañando a una representación española que afronta una nueva edición con numerosos argumentos para intentar que el trofeo vuelva a quedarse en casa.
Por unos minutos estuvieron todos juntos y relajados. A partir del jueves, comienza la batalla de verdad.





