
El castellonense se mostró muy satisfecho con su estreno en el Open de España presented by Madrid, destacó la dificultad de las condiciones y aseguró que empieza a recoger los frutos del trabajo realizado en los últimos meses.
Sergio García terminó con una sonrisa su primera jornada en el Open de España presented by Madrid. Treinta años después de su debut en el torneo, el castellonense firmó 67 golpes (-4) y se mostró especialmente satisfecho por la solidez de su juego en unas condiciones que, según explicó, fueron bastante más complicadas de lo que podía parecer.
«No sabía que eran treinta años exactos, pero muy bien. Contento de haber jugado bien en un día y, sobre todo, una tarde complicada, con un viento muy racheado y el campo blando y algo pisado. La verdad es que muy contento. Sólido y hay que seguir».
García insistió en que la combinación del viento y la humedad del recorrido exigía una precisión extraordinaria, especialmente a la hora de controlar las distancias.
«Puedes decir que, como está blando, es más fácil. Pero tampoco lo es, porque la bola hace muchísimo backspin en los greenes. Cualquier cosa por debajo de un hierro seis tienes que pegar tiritos todo el día para que no te vuelva demasiado la bola. Y tampoco es fácil coger bien la distancia cada vez».
Preguntado por el aspecto más destacado de su juego, el español prefirió quedarse con el conjunto de su actuación.
«Desde el tee muy bien, sin ninguna duda. Creo que he fallado tres o cuatro calles, que está bien para lo complicado que estaba jugando. Pero todas las partes han estado bastante bien. El juego corto también ha estado bien y hemos metido un par de puttitos aquí y allí que no eran fáciles».
Uno de los golpes más llamativos llegó en el hoyo 12, donde consiguió fabricar un birdie desde una posición poco favorable.
«Tenía el viento de la izquierda y tenía que pegarla por un huequecito de unos dos metros entre árbol y árbol. Tenía que pegarla un poquito cerrada para que aguantase y no se fuera para la derecha. Me ha salido un tiro buenísimo, un poquito al draw».
Sobre la posibilidad de repetir aquel golpe, García respondió entre risas: «Todo depende del momento. Lo más normal es pegar un golpe más o menos bueno, que vaya al centro del green y hacer cuatro. Pero hemos tenido la fortuna de pegar un tiro muy, muy bueno y encima meter el putt».
El castellonense también disfrutó de la compañía de Justin Rose y Marco Penge y, especialmente, del respaldo de la afición madrileña. «Ha sido un partido muy bonito, con dos jugadores buenísimos, que además son muy buena gente. Y siempre el calor del público español cuando estás jugando en España es muy, muy especial».
Por último, preguntado por la mejoría que viene mostrando en sus últimas apariciones, García reconoció que detrás hay un importante trabajo técnico y psicológico.
«He estado trabajando muy duro, no solo en el juego, sino también mentalmente, haciendo todo tipo de técnicas para intentar mejorar, estar más a gusto, tener más confianza. Poco a poco todo va dando sus frutos. Obviamente no hay nada hecho y hay que seguir trabajando cada día».
Su objetivo para este viernes es sencillo: «Hacer otra buena vuelta mañana por la mañana y estar ahí».





