
Oliver Lindell (-2) ha arrancado con fuerza en el Real Club de Campo Villa de Madrid. El finlandés se ha instalado esta mañana en la zona alta del Open de España presented by Madrid después de un inicio muy sólido, con cuatro birdies en sus primeros diez hoyos y una vuelta construida, sobre todo, con los hierros.
Lindell disputa esta semana su torneo número 62 en el DP World Tour y todavía no conoce la victoria. La estadística adquiere todavía más dimensión si se amplía la mirada a su trayectoria en el HotelPlanner Tour, la segunda división del circuito europeo, donde acumuló otros 140 torneos sin lograr levantar un trofeo. En total, más de 200 apariciones entre ambos circuitos y ninguna victoria.
No ha sido, sin embargo, por falta de oportunidades. Durante años fue un habitual del Challenge Tour hasta que hace dos temporadas consiguió dar el salto definitivo. 2026 puede considerarse, hasta ahora, el año de su explosión. Dos segundos puestos, en Dinamarca y Países Bajos, y otros cuatro top ten le han permitido asentarse entre los jugadores más regulares de la temporada del DP World Tour y tener muy cerca su salto al PGA Tour, 12º en la Race to Dubai en estos momentos.
La victoria, sin embargo, sigue resistiéndose. Una historia que ya conoce bien: durante su etapa en el Challenge también acumuló tres segundos puestos sin conseguir rematar ninguno de ellos. ¿Y si fuera en Madrid? El golfista de 28 años necesita romper esa barrera cuanto antes y por qué no soñarlo en la capital de España.
Su primera jornada ha vuelto a colocarle en posición de intentarlo. Lindell llegó a liderar durante un largo tramo de la mañana gracias a esos cuatro birdies iniciales. No fue especialmente preciso desde el tee, pero compensó con un juego de hierros muy afinado y varios golpes de mucha calidad alrededor de green.
Especialmente fino fue su chip en el hoyo 17, que terminó directamente en el agujero desde fuera de green. Poco antes, en el 14, se había quedado muy cerca de embocar un eagle desde unos 23 metros.
Todavía queda mucho torneo, pero Lindell ha vuelto a colocarse cerca. La diferencia es que esta vez el escenario es Madrid y quizá aquí pueda encontrar, por fin, esa primera victoria que lleva años persiguiendo. ¿Ha llegado su hora?





