
Patrick Reed vuelve al Open de España presented by Madrid con la Race to Dubai en juego, pero también con una idea muy clara sobre hacia dónde debería caminar el golf mundial: los mejores jugadores no deberían limitarse a competir únicamente en Estados Unidos.
El estadounidense, que ha hecho del golf internacional una constante en su calendario en los últimos tiempos, reivindicó en la previa del torneo el valor de competir en diferentes países, conocer otros campos y acercarse a aficionados de todo el mundo.
«Creo que los mejores jugadores del mundo deberían jugar por todo el mundo», explicó Reed, que considera que concentrar la mayor parte del calendario en Estados Unidos supone renunciar a muchas de las experiencias que ofrece el golf fuera de sus fronteras. España es, precisamente, uno de esos destinos que el campeón del Masters de Augusta de 2018 cree que merece la pena descubrir y disfrutar.
Desde su salida de LIV Golf, Reed ha recorrido buena parte del planeta compitiendo y esa apuesta le ha llevado también a convertirse en uno de los grandes protagonistas de la temporada en el DP World Tour. Llega a Madrid como líder de la Race to Dubai, una posición que afronta con la misma mentalidad que le ha acompañado durante todo el año.
«No puedo controlar lo que hagan los demás. Solo puedo salir ahí fuera, intentar jugar mi mejor golf y tratar de ganar torneos», señaló. Para Reed, la fórmula es sencilla: seguir haciendo su trabajo y dejar que la clasificación termine hablando por sí sola.
Su regreso a Madrid tiene además un significado especial después del problema de muñeca que le obligó a retirarse del BMW PGA Championship y a tomarse unas semanas de descanso. Reed aseguró encontrarse recuperado y preparado para volver a competir.
Y lo hace en un escenario que conoce bien y que aprecia especialmente. El estadounidense destacó un recorrido que obliga a pensar, controlar las distancias y colocar la bola en los lugares adecuados, además del ambiente que generan cada año los aficionados madrileños.
Reed vuelve así a uno de esos lugares que, precisamente, sirven para reforzar su argumento: para conocer de verdad el golf mundial hay que salir, viajar y competir. Y esta semana, con la Race to Dubai en juego, su mundo vuelve a pasar por Madrid.





