
Un BMW iX5 60 xDrive X – G65 (61HV) Automático ya tiene dueño. Daniel Hillier se ha convertido en el primer protagonista del Open de España presented by Madrid después de firmar un espectacular hoyo en uno en el 17, cortesía de BMW, patrocinador del torneo.
170 metros. Un golpe perfecto. Un bote a menos de medio metro de la bandera, un pequeño retroceso y la bola acabando dentro. El neozelandés acaba de regalar al Open uno de esos momentos que justifican por sí solos una semana de golf.
Hillier arrancó su vuelta por el hoyo 10 y apenas necesitó ocho hoyos para dejar su primera gran huella en el torneo. En el 17, un par 3 que hoy se jugaba a 170 metros, firmó el primer hoyo en uno de esta edición y se colocó provisionalmente en lo más alto de la clasificación.
Pero la hazaña tuvo todavía más mérito por cómo llegó. Hillier tuvo que esperar varios minutos en el tee del 17 antes de poder ejecutar su golpe. El partido que le precedía, con Eugenio Chacarra entre sus integrantes, quedó detenido porque había dudas sobre si una de las bolas se encontraba en el antegreen o en el rough. Como hoy se permitía colocar bola, Chacarra llamó al árbitro para aclarar la situación. Un parón largo, una espera inesperada y toda la tensión acumulándose en el tee de uno de los hoyos más delicados del recorrido.
Cuando por fin llegó su turno, Hillier no dudó. Y no podía hacerlo en un escenario más exigente. El 17 es uno de los grandes pequeños gigantes del Real Club de Campo. Un par 3 que, además de poner a prueba la precisión de los jugadores, tiene una particularidad que lo convierte en único: su green es el más pequeño de todo el DP World Tour. Un objetivo diminuto, protegido por tres bunkers, en el que cualquier error puede pagarse muy caro.
Hillier no falló. Todo lo contrario. Esperó. Aguantó el parón. Y cuando tuvo la oportunidad, dibujó uno de los golpes del día antes incluso de que el torneo hubiese completado su primera jornada.
Un comienzo perfecto para un jugador que llega a Madrid después de vivir uno de los años más especiales de su carrera y, probablemente, de su vida.
En febrero se casó con su pareja, Siobhan, y apenas unos días después convirtió aquella semana inolvidable en algo todavía más grande. Hillier conquistó el Open de Nueva Zelanda, su torneo nacional, en una victoria cargada de emoción que llevaba años persiguiendo. Se convirtió en el primer neozelandés en ganar el campeonato desde 2017 y celebró el triunfo apenas unos días después de su boda.
“Es el segundo mejor día de mi vida, después de mi boda”, reconoció entonces Hillier tras conquistar un título que, según él mismo explicó, había soñado con ganar desde que empezó a jugar al golf.
Ahora, ocho meses después, Madrid le ha recibido con otro momento para recordar.
Daniel Hillier ha llegado a Madrid dispuesto a seguir escribiendo un 2026 que parece no querer darle un respiro. Se casó. Ganó en casa. Y ahora, nada más comenzar el Open de España, se lleva un BMW y firma un hoyo en uno.
El Open acaba de empezar. Hillier ya ha dejado su firma.





